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¿Cuánto consume una sauna en casa?

¿Cuánto consume una sauna en casa?

¿Quieres saber cuánto consume una sauna en casa? En este artículo te contamos todo lo que debes saber para calcular su consumo de energía.

Llegar a casa y tener a nuestra disposición una sauna es sinónimo de calidad de vida, comodidad y relajación. Esta instalación es beneficiosa para nuestra salud, pero saber cuánto consume una sauna en casa nos ayuda a averiguar si nos conviene la inversión.

En este post analizaremos todos los tipos de saunas domésticas que podemos elegir en base a la instalación que requieren y a la cantidad de energía que consumen. Así nos será más fácil hacernos una idea del coste que supondrá usar una sauna en las facturas de luz.

Tipos de saunas para casa

Actualmente, el mercado nos ofrece cuatro tipos de saunas para instalar en una casa:

  • La sauna finlandesa es una instalación con un índice de humedad de solo el 15% donde el calor no supera los 100 grados. Se creó primero en Finlandia y se basa en un sistema que utiliza resistencias eléctricas que expulsan solo energía térmica.
  • La sauna turca es muy distinta a la sauna finlandesa, ya que la primera desprende un índice de humedad altísimo (99%) frente a una temperatura que está entre los 25 y 50 grados. El calor se produce a base de la técnica de evaporación del agua.
  • La sauna de infrarrojos está dirigida a personas que no se sienten cómodas con mucha humedad o calor en el ambiente. Activa el calor fácilmente porque no expulsa nada de vapor y busca calentar la piel sin que esto repercuta en el entorno.

Por último, la sauna exterior es la típica sauna que solemos ver en espacios exteriores como el jardín, y suele estar compuesta por dos compartimentos hechos de madera. Un compartimento es el vestuario y el segundo compartimento es la sauna en sí misma.

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¿Qué tipo de instalación necesita una sauna?

A la hora de instalar una de las saunas domésticas que hemos mencionado arriba, es importante tener algunos factores en cuenta. Por ejemplo, el material dentro de casa tiene que ser el adecuado para crear una buena ventilación y soportar el exceso de temperaturas.

Por eso,es aconsejable que el suelo esté hecho de baldosas para que no se pudra con la acción de la humedad ni se formen hongos. Las paredes deberían estar hechas de azulejos que no se agrieten con la subida de temperatura cada vez que utilicemos la sauna.

Por otro lado, las piedras que coloquemos en el calentador de la sauna tienen que tener una superficie homogénea y rugosa que permita la expulsión del agua. La ubicación de las piedras también es importante: las grandes van abajo y las pequeñas se ponen arriba.

En cuanto al calefactor de la sauna, este debe instalarse con un mínimo de separación de la pared para que la potencia no nos ponga en riesgo de incendios. La potencia del calefactor dependerá de lo grande que sea la sauna y suele calentarse al pasar 1 hora.

Dónde poner una sauna en casa

Un factor crucial que estudiar antes de instalar una sauna es la habitación donde queremos colocarla. En general, las saunas se reservan a habitaciones espaciosas con al menos 4 metros cuadrados libres, una buena iluminación y una ventana o puerta transparente.

Si tenemos claustrofobia ante el exceso de calor y humedad, es más importante aún que la habitación sea lo suficientemente grande para colocar una sauna. Cuantas más ventanas tengamos cerca, menor será la sensación agobiante que causan las temperaturas altas.

¿Cuánto consume de electricidad una sauna?

Ahora que sabemos los tipos de saunas domésticas que existen y los requisitos que necesitamos cumplir para su instalación, es oportuno saber cuánto consume una sauna en casa. La mayoría de las saunas domésticas consumen unos 7000W por persona.

Esto difiere un poco de las saunas de infrarrojos, que son menos exigentes y gastan solo 1.700W cuando las utiliza una persona. Por supuesto, la potencia que necesita una sauna depende en gran medida del tamaño y de las personas que la usen, principalmente.

Consejos para ahorrar en el consumo de una sauna

Visto el gasto energético que produce una sauna en casa, quizá nos interese seguir algunas estrategias que van a suponer un gran ahorro en las facturas de luz:

  • Aislar la sauna con la ayuda de láminas de lana de roca o espuma evita que usemos más energía de la necesaria para calentar la habitación. Un profesional puede ayudarnos con esta operación y garantizará el aislamiento completo.
  • Invertir en un buen calentador es crucial para reducir el coste energético, ya que a veces elegimos un calentador del tamaño incorrecto respecto a la sauna. Cuando la sauna es pequeña, no es necesario gastar más dinero en un calentador grande.
  • Ubicar la sauna en interiores en vez de elegir una zona exterior es una buena idea a la hora de ahorrar en costes energéticos. Cuando exponemos la sauna a la lluvia, el viento o la nieve, estamos eliminando gran parte del aislamiento necesario.
  • Usar la sauna en horas de menor consumo eléctrico marca una gran diferencia cuando se trata de bajar el consumo, por eso es importante tener en cuenta los consejos del proveedor de electricidad y consultar la posibilidad de reducir la cuota.