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Diferencias entre distribuidora y comercializadora

Diferencias entre distribuidora y comercializadora

¿Conoces las diferencias entre distribuidoras y comercializadoras de energía? En este artículo te las contamos con todo detalle. ¡Sal de dudas!

En el mercado energético español existe un conjunto de empresas que son responsables de la luz. Sin ellas, no es posible tener electricidad en casa. Por eso es que antes de elegir una tarifa es crucial conocer el sector y la diferencia entre distribuidora y comercializadora.

Funciones de las comercializadoras de luz y gas

Las comercializadoras de luz y gas son aquellas empresas dentro del mercado energético español que se encargan de ofrecer el suministro de electricidad y gas directamente a los clientes. Estas empresas existen desde 1997, cuando se rompió el oligopolio del mercado.

Una de las funciones principales de cualquier comercializadora de luz y gas es mantener una buena relación con las empresas distribuidoras de energía para poder asegurarse de que sus clientes reciben el suministro de luz y gas, tal y como estipula el contrato.

Por tanto, la gran diferencia entre distribuidora y comercializadora es que las empresas comercializadoras de luz y gas adquieren el suministro energético de parte de las empresas distribuidoras. Después, este suministro lo venden al precio que aparece en la tarifa.

Otras funciones de las comercializadoras de luz y gas que son un poco más recientes incluyen ofrecer servicios para ser más eficientes con la energía, así como instalar baterías de condensadores, cargadores de coches eléctricos o paneles solares, por ejemplo.

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¿Qué tipos de comercializadoras hay?

Actualmente, España cuenta con una media de 250 empresas comercializadoras de luz y gas que podemos contratar para recibir el suministro energético en casa. Si nos paramos a analizar todas las empresas nos damos cuenta de que podemos dividirlas en dos tipos:

Comercializadora de referencia

Una comercializadora de referencia es aquella empresa que dispone de tarifas PVPC, las cuales están reguladas por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo y pueden tener o no discriminación horaria. El precio de estas tarifas dependen de la demanda y la oferta.

Comercializadoras de libre mercado

Una comercializadora de libre mercado es aquella que dispone de tarifas no reguladas, las cuales serán fijas o variables. Esto quiere decir que la electricidad y el gas se obtienen del mercado libre y, por tanto, el precio de las tarifas depende de la propia comercializadora.

Estas comercializadoras de libre mercado son interesantes para los clientes que quieren elegir por ellos mismos la empresa que les va a suministrar la luz y el gas y que rinden algunos servicios adaptados a sus hábitos de consumo y a sus necesidades energéticas.

Funciones de la distribuidora

Otra gran diferencia entre distribuidora y comercializadora es que una empresa distribuidora no contacta directamente con el consumidor de energía, sino que se encarga de establecer la infraestructura necesaria para distribuir la electricidad y el gas hasta los inmuebles.

La función de las empresas distribuidoras de energía consiste sencillamente en instalar, gestionar y mantener en buen estado los activos físicos (los cables, los canales y postes, por ejemplo) por donde va a circular tanto el suministro de luz como el de gas. 

En España hay empresas distribuidoras repartidas por distintas regiones del país y son las responsables de arreglar cualquier desperfecto en la red eléctrica, mantener el contador eléctrico, registrar la lectura de los contadores, dar de alta o baja los suministros, etcétera.

¿Se puede cambiar de comercializadora de luz y gas?

Si hay una diferencia entre distribuidora y comercializadora que merece destacarse es esa relacionada con las tarifas. Cuando pensamos en obtener suministro de luz y gas siempre hay que acudir a las comercializadoras, cuyos servicios podemos contratar libremente.

Estas empresas comercializadoras, cuando son de libre mercado, nos ofrecen tarifas de luz y gas con precios competitivos y servicios adicionales (como reparaciones o urgencias) que los clientes pueden contratar cuando quieran, de manera totalmente gratuita.

Además, el cambio de comercializadora es voluntario y también se puede efectuar cuando queramos, siempre que no estemos contentos con el servicio que nos ofrece la comercializadora anterior. La nueva comercializadora hace todos los trámites necesarios. 

No hay un límite definido para cambiar de empresa comercializadora de luz y gas, ni tampoco obstáculos administrativos o técnicos que impidan iniciar este trámite. Basta con ponerse en contacto con la comercializadora que nos interese para cambiar de tarifa.

Lo único que el consumidor tiene que aportar a la empresa comercializadora nueva es la documentación que está relacionada con el suministro de luz y gas, como por ejemplo el número CUPS, acompañada de todos los datos personales del titular del contrato nuevo.

Cabe recordar que el cambio de una comercializadora a otra es viable siempre y cuando no exista permanencia con la empresa vigente, en cuyo caso romper el contrato supone una penalización del 5% de la energía pendiente de consumir hasta que expira el contrato.

¿Y de distribuidora?

Cambiar de empresa distribuidora de luz y gas no es posible. El mercado energético de España está estructurado de forma que a cada distribuidora se le asigna una zona del país donde suministrar la energía. La distribuidora solo se encarga de gestionar la energía.

Es decir, nuestra empresa distribuidora más cercana es la que se asegura de que todos los cables, los postes y los gasoductos por donde circula la electricidad o el gas estén en buen estado y funcionen como deben para que nosotros tengamos el suministro disponible.

La diferencia entre distribuidora y comercializadora es que, mientras que nosotros sí que elegimos libremente qué empresa comercializadora va a proporcionarnos el suministro de energía y firmamos un contrato por ello, estos trámites no suceden con distribuidoras.

Nuestra empresa distribuidora siempre será la misma, sin importar la comercializadora de luz y gas que elijamos. Solo cambiaríamos de distribuidora en los casos en que nos mudamos a otra región, por ejemplo, ya que nos trasladaríamos a otra zona del país.

Si cambiamos de distribuidora porque nos hemos mudado, el Gobierno sería el organismo encargado de fijar una tarifa de acceso por disponer de los servicios de tal empresa.