¿Cuánto dura una bombilla LED?

Te contamos cuánto dura una bombilla LED y por qué es interesante su uso en el hogar frente a otras alternativas como las de bajo consumo.

¿Por qué la duración de las bombillas LED es mayor?

La duración de las bombillas LED es mayor porque en su composición no encontramos filamentos u otras partes mecánicas de fácil rotura. Por eso, no existe un punto en que dejen de funcionar, sino que su deterioro es gradual, a lo largo de su vida útil.

La tecnología LED, a diferencia de los que ocurría con las bombillas predecesoras, está basada en el diodo. No en vano, sus siglas significan Light Emitting Diode (Diodo Emisor de Luz). Se trata de un componente electrónico de dos puntas que posibilita la circulación de energía a través de él en un solo sentido. Al ser un semiconductor deja pasar los electrones y crea una radiación electromagnética en forma de luz.

Puede variar su intensidad, y por eso los LEDs son capaces de generar una combinación de colores casi infinita. Además, no se estropea con facilidad y es muy tolerante a cambio de temperatura y condiciones adversas, prolongando la duración de las bombillas.

¿Cuánto duran las bombillas LED?

Se estima que las bombillas LED pueden durar hasta 50.000 horas, lo que equivaldría a tenerlas encendidas cinco años de forma ininterrupida. Esta duración es sensiblemente superior al resto de las alternativas lumínicas que existen en el mercado. De hecho, sus inmediatas competidoras, las bombillas de bajo consumo, tienen una duración de unas 15.000 horas y las halógenas apenas llegaban a las 3.000. Muy lejos quedan también las tradicionales bombillas de filamento, ya prohibidas en la Unión Europea, que tenían una vida útil de aproximadamente 1000 horas.

¿Hay bombillas LED de bajo consumo?

Tradicionalmente, se han confundido las bombillas led con las de bajo consumo porque ambas ofrecen un ahorro energético importante respecto a las alternativas de toda la vida. Pero la realidad es que tienen diferencias.

Aunque ambas son mucho más eficientes que sus predecesoras y consumen menos electricidad para producir la misma cantidad de luz, las bombillas LED generan tan solo un 2 % de calor, mientras que las de bajo consumo pueden llegar a producir un 25 %. 

En cuanto al consumo energético, las bombillas LED consumen un 80% que una bombilla tradicional, mientras que las otras, tienen un consumo de alrededor de un 70% menos que una incandescente.

Se estima que las bombillas LED utilizan tres veces menos energía que una bombilla de bajo consumo convencional y hasta nueve veces menos que una bombilla incandescente, lo que supone un gran ahorro económico y una rápida amortización de la inversión.

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Razones por las que usar bombillas LED en nuestro día a día

Las bombillas con tecnología LED cuentan con múltiples ventajas que hacen que se conviertan en una opción muy atractiva para los hogares. Hay que tener en cuenta que se calcula que aproximadamente el 25 % del gasto eléctrico de una vivienda viene de la mano de la iluminación, por tanto, todas las soluciones que ayuden a optimizar el uso de luz eléctrica, suelen ser bienvenidas.

Entre las ventajas del uso de bombillas LED, destacan las siguientes:

  • Se encienden instantáneamente, a diferencia de las de bajo consumo, que pueden tardar incluso un minuto en calentarse.
  • Su vida útil es alta, así que no tendrás que estar preguntándote cuánto dura una bombilla LED, a excepción de las que se instalan en zonas con un calor excesivo, que ven claramente mermada su duración. Esta alta durabilidad hará que ahorres no solo en el consumo energético, sino también en el número de bombillas que tendrás que comprar a la larga.
  • No contienen mercurio ni gases contaminantes, por lo que son más respetuosas con el medioambiente.
  • Cuentan con una amplia variedad de diseños que hacen que se puedan adaptar a todos los estilos y situaciones.
  • Generan una luz uniforme que no deslumbra y, por tanto, cansa menos la vista y es más agradable para los hogares y ambientes de trabajo.
  • Su Índice de Reproducción Cromática (IRC), es decir, su parecido con la luz natural, es superior al de las bombillas de bajo consumo.
  • La eficiencia lumínica media de la iluminación LED se sitúa alrededor de los 90 lúmenes por vatio, en laboratorio se ha llegado a valores de hasta 150 lúmenes por vatio. Esta cifra es muy alta si la comparamos, por ejemplo, con la eficiencia lumínica de un halógeno que es tan solo de 20 a 25 lúmenes por vatio.

Cuánto dura una bombilla LED, depende, entonces, de su uso y de las condiciones ambientales en las que se encuentre instalada. No obstante, no hay duda de que presenta una vida útil mucho mayor que la de sus predecesoras y, además, consume menos energía.