¿Qué es y cómo funciona una casa pasiva o passivhaus?

Hoy en día conceptos como el de casa pasiva o passivhaus están ganando mucha popularidad, al igual que todas aquellas innovaciones que tienen que ver con el ahorro de energía y el consumo sostenible y respetuoso con el medio ambiente.
Home > Blog > ¿Qué es y cómo funciona una casa pasiva o passivhaus?

Hoy en día conceptos como el de casa pasiva o passivhaus están ganando mucha popularidad, al igual que todas aquellas innovaciones que tienen que ver con el ahorro de energía y el consumo sostenible y respetuoso con el medio ambiente.

Sin embargo, no todo el mundo sabe qué es una casa pasiva o cómo funciona realmente. Aquí vas a encontrar toda la información que necesitas para comprender mejor este concepto.

¿Qué es una casa pasiva?

Para comprender exactamente lo que es una casa pasiva hay que acudir a su origen alemán, al concepto de passivhaus. Esta idea nacida en Alemania se ha extendido por todo el mundo, y tiene que ver con el ahorro energético.

En pocas palabras, una casa pasiva es un tipo de vivienda diseñada específicamente para tratar de aprovechar al máximo los recursos de su entorno, como la luz del sol, para conseguir un nivel máximo de eficiencia energética.

La finalidad de este diseño innovador es la de ahorrar al máximo la cantidad de energía que utilizan los habitantes de esa casa para vivir, por ejemplo para calentar la casa en invierno o enfriarla en verano. Su nombre proviene, precisamente, del hecho de que realiza este ahorro de forma pasiva, a través del diseño de su construcción.

¿Cómo funciona una casa pasiva?

Mucha gente se pregunta cómo funciona una casa pasiva, porque en algunas ocasiones cuesta entender cómo un simple diseño logra ahorrar tanta energía aprovechando los medios naturales que la rodean.

En realidad existen muchas formas diferentes de construir una passivhaus, y en cierta medida el diseño depende de la zona geográfica en la que se va a realizar la construcción.

En zonas cálidas, por ejemplo, será importante orientar la casa para evitar el calor en las temporadas de máxima temperatura, mientras que en las zonas más frías es necesario aprovechar al máximo la luz del sol para calentar la casa de forma natural.

Hay muchos otros aspectos que se deben tener en cuenta, en el caso de que quieras crear tu propia construcción eficiente de obra nueva. El aislamiento o la ventilación, por ejemplo, son aspectos importantes a tener en cuenta. Cada casa pasiva tiene un grado diferente de eficiencia energética, así que su funcionamiento dependerá de en qué medida se puedan aprovechar los elementos del medio ambiente.

Eligenio: Elegir bien, es genial

¿Quieres ahorrar en tu factura de luz y gas? Elegir bien ya tiene nombre: Eligenio
¡Te llamamos!

Características de una casa pasiva

Otra de las dudas generales sobre una casa pasiva son sus características, ya que por lo general todos los modelos de passivhaus tienen que cumplir una serie de propiedades básicas para ser consideradas como tal.

En general, una casa pasiva tiene que ser capaz de combinarse con el entorno y reducir al mínimo el gasto energético que se necesita para vivir. Es cierto que se pueden adaptar viejas construcciones para que sean más eficientes, pero por lo general en el caso de las casas pasivas o passivhaus suele tratarse de diseños nuevos que se piensan específicamente para esa finalidad concreta.

A continuación puedes ver algunas de las características principales de las casas pasivas.

Puertas y ventanas especiales

En una casa eficiente es importante cuidar el aislamiento térmico y acústico, y por ello las puertas y las ventanas que se instalan tienen un grado de eficiencia muy alto, logrando retener el calor o el frío en el interior de la vivienda, según se necesite. Hay distintos grados de eficiencia, según el dinero invertido en este aspecto de la casa.

Aislamiento del edificio

Además de sellar correctamente las puertas y las ventanas, el edificio en general tiene que estar bien aislado. Esto evita que el calor salga hacia el exterior en invierno y que el frío salga del interior en verano. Hay muchas formas para lograr un aislamiento perfecto, desde cámaras de aire hasta el uso de materiales aislantes en suelos, paredes y techos.

Hermetismo y estanqueidad

Otra de las características principales de las casas pasivas es que impide al máximo la entrada de aire y agua del exterior. Esto no solo ahorra el problema de las goteras, sino que también mejora el aislamiento y hace que la construcción en general esté mucho más protegida de los factores externos.

Una ventilación adecuada

En una casa pasiva construida con un buen diseño nunca hay problemas de humedad, ya que se consigue una ventilación adecuada. Puede ser una ventilación artificial, mediante la colocación estratégica de puertas, ventanas y espacios abiertos en el interior, o se puede conseguir mediante una ventilación artificial, que además logrará repartir mejor la temperatura ideal por toda la estancia.

Sin puentes térmicos

La pérdida de eficiencia energética en un hogar convencional se da sobre todo cuando se dan puentes térmicos, es decir, cambios de temperaturas a lo largo del día que hacen que haya que gastar mucha más energía para poder mantener una misma temperatura en el interior. Con las casas pasivas los puentes térmicos se reducen al mínimo, gracias a su diseño inteligente, evitando así el gasto energético innecesario.

¿Cuánto podemos ahorrar con una casa pasiva?

Existen muchos tipos de casas pasivas, ya que normalmente cada una se diseña en función de las posibilidades que la rodean. Suelen ser proyectos personalizados que logran llevar al extremo la eficiencia energética para reducir no solo el dinero que se gasta en luz y gas, sino también el impacto sobre el medio ambiente.

Por esta razón, cada passivhaus aporta un ahorro diferente a cada usuario. Hay demasiados factores que influyen como para saber exactamente cuánto se ahorra con una casa pasiva, como el consumo que tuvieras previamente o la capacidad de esa casa en concreto para adaptarse a su entorno.
Sin embargo, sí que podemos hacer un cálculo aproximado comparando el consumo medio de una vivienda del mismo tamaño con el consumo medio de las casas pasivas que ya están construidas. Las cifras son realmente sorprendentes: el gasto en calefacción se logra reducir hasta un 75% con respecto a la media de un hogar moderno, y hasta un 90% si lo comparamos con un edificio más antiguo o con una calificación energética de baja calidad.